sábado, 6 de agosto de 2016

178. Árboles de Juncalillo: El Pino de Calandria.


                   
De una novela escrita en este pago juncalillense que recoge mucha sabiduría popular, topónimos, hierbas, paisajes, etnobotánica, costumbres campesinas, aflora un texto que hace referencia al origen de un pino.

Una preciosa leyenda hecha realidad dispara la imaginación y se transforma en este frondoso Pino de Calandria que preside el paisaje de este barrio de El Retamar y el valle de Madrelagua...

Del buche de una paloma abatida por un cazador surgen semillas y piñones que , plantados, dan lugar a dos hermosos ejemplares de pinos canarios, hechos de pura mística y poesia vegetal de esta tierra.

La duda sobre la verdad o leyenda de esta historia recogida por Pablo Artiles en 1966 en su "Las campanas son de bronce"  (ésta es su segunda edición) la despeja nada menos que el mismísimo Charles Darwin.

Su "Origen de las especies" recoge una parte de sus estudios sobre evolución donde experimenta con semillas transportadas por palomas en sus buches como uno de los modos de colonización vegetal de islas oceánicas.

¡¡Naturaleza¡¡

Su observación nos vincula a todos, agricultores y científicos, doctos y legos,... tan solo se requiere curiosidad innata y afán por experimentar...


177. Ofrenda hortícola para Ciri y Olgui.

Un pequeño homenaje para ellos desde ese trozo de tierra de La Jurada donde crecieron.

Impulso de su tierra por alcanzarles en el cielo, esta pequeña ofrenda hortícola sacaría una sonrisa a Olgui y quedaria encantada por esas habas que eran una golosina para ella.

A Ciri seguramente le pareciera poco y exigiría más dedicación y echaria en falta piñas, calabacines y otras verduras que debieran estar ahí también.

Para nosotros, esta ofrenda que le presentamos es nuestro desvelo por mantenerlos presentes, por seguir compartiendo el día a día con ellos en el recuerdo y devolverles todo el esfuerzo y cariño que emplearon en enseñarnos a sobrevivir.


sábado, 7 de mayo de 2016

176. PAISAJE, TODOS ACTORES…O VICEVERSA.

 (Fuente: http://patrimoine-environnement.fr/)

De científicos ignorantes y pastores ilustrados. De párrocos sensibleros y urbanitas vehementes.  De prácticos poetas y agropecuarios soñadores. De inmigrantes permanentes y residentes estacionales.

En el paisaje cabemos y participamos  todos. Un mismo fenómeno admite cientos de interpretaciones y todas caben en el espacio y el tiempo de un paisaje que cambia.
Lo que se hizo ayer que hoy parece disparate... lo que se ejecuta hoy  y que mañana quizás lo entiendan como tal.

 El paisaje no requiere  de médicos. No es un paciente de hospital. Todos tenemos la función y el poder de curar el paisaje y de ser curados por él.
Para el paisaje, valen tanto los informes científicos más eruditos  como las emociones aparentemente más irracionales.
Un mismo hecho, un mismo lugar, una misma melodía, pueden interpretarse y escucharse de modos muy divergentes.
La prisa y el dogma no caben en el loci donde la evolutio lo transforma todo tarde o temprano.

Desde el insecto más amenazado hasta la hierba más invasora, desde el ser humano más vehemente al más contemporizador, tienen su principio y su fin en el tiempo del paisaje.

Para cada uno de nosotros, el paisaje es nuestro castillo, él es  el que guarda nuestra intimidad más externa.
Todos tenemos el mismo derecho para abrir y cerrar sus puertas y ventanas, para quitar o poner el tranco, para barrer o amontonar en cualquiera de sus esquinas nuestros conocimientos,  emociones, daños, alegrías…

Por eso no participo de dogmas.
Veo al campesino que domestica su tierra con la misma cordialidad que al senderista que evita pisar las hormigas y se maravilla de su existencia o al científico que se afana en descubrir y proteger sus secretos más guardados...

Todos participamos en el paisaje. Todos sembramos y recogemos. Todos tenemos derechos y deberes con él. Por eso nadie puede arrogarse competencias exclusivas en su gestión. Por eso hay que respetar y hacerse respetar.

Por eso, hoy más que nunca, debemos entre todos reconstruir, dignificar y hacernos valer  de aquellos órganos y entidades con capacidades de decisión sobre el paisaje que nos permitan a todos hablar y ser escuchados. Sin insultos pero también sin soberbias.

martes, 29 de marzo de 2016

175. DE SVENSSON A SVENTENIUS. EN BUSCA DEL ORIGEN.

Mar y Murtra. Salitre mediterráneo y aroma de mirto. Un jardín en el litoral del Maresme que se forja en menos de 100 años. En 1920 eran terrenos de cultivo de viñas en pendiente y garrigas en los cantiles.
Hoy acoge un tesoro de más de 3000 especies botánicas que van desde ejemplares del mundo subtropical al templado y mediterráneo. Desde el karroo sudafricano a los matorrales californianos, desde los palmetum americanos a los tabaibales macaronésicos.
En sus costas y rocallas se juntan bloques de hierbas, arbustos, árboles, palmas, dracaenas, Cordylines, araucarias, almácigos chinos, pinsapos andaluces con zingiberaceas escondidas en una especie de recreación de una pequeña selva tropical.
Palmas como Jubaea chilensis tienen troncos que no los puede abarcar un humano. Y unas extrañas compuestas californianas se mezclan con las cerrajas canarias...
Nada mas entrar a través del edificio Karl Faust, diseñado por el arquitecto noucentista Goday tapizado por glicinias y ficus trepadores, nos recibe una imagen muy querida.
Una rocalla con Tanacetum en flor, granadillos, verodes canarios, siemprevivas, dragos, lotus, retamas grancanarias... engalanan uno de los paseos dedicados al pater botanicus canariensis.

Antes de su transformación latina en Sventenius, Eric Svensson se ensoleró como jardinero y botánico en estas huertas del Mediterráneo. Miradores, plazas y senderos recuerdan a los distintos hacedores de este Jardí, sueño de Karl Faust.

Entre los botánicos Font Quer, Cuatrecasas, Braun-Blanquet, Pau, Palau i Verdera, Bahi.. Entre los arquitectos paisajistas Zenon Schreiber, Guillermo Narbehaus, Miguel Aldrufeu- discípulo de Rubió i Tudurí-y, entre los jardineros Avelio Rabassa..
También Margalef estuvó en el lugar y un ideario romántico recorre algunos lugares con poemas de Goethe, guiños a Epicuro y el Templete dedicado a Linneo...
Es un jardín abigarrado y denso por zonas. Crecen suculentas de Sudáfrica, extraños áloes gigantes que graduan sus formas y colores, desde sus bases de hojas resecas a sus grandes hojas espinosas y suculentas que van desde el naranja a los tonos verdes claros.
Un enramado paseo donde los muros se tapizan con un ficus cuasi leñoso, Ficus pumila, con higos de tonos violetas que sobresalen entre la maraña de hojas, conduce a una pequeña selva subtropical con bananas, zingiberaceas, palmas tropicales entre las que destaca una espectacular Jubaea chilensis y que bordean dos pequeños estanques con flora acuática. Ahí en medio ejemplares de Monstera deliciosa, costillas de Adán, resaltan entre tamices de clivias en flor..

En ese maremagnum verde, algunas Cordyline florecidas aromatizan el recinto. Semele gayae y pelagornios floridos bordean uno de los muretes.
Allí en medio un pequeño busto homenajea al mecenas del jardín Carl Faust
Hay pies de árboles majestuosos como la Araucaria bidwilli o el Cupressus macrocarpa y extraños ejemplares emparentados con la flora canaria como Pistacia chinensis o un Myrsine africana de abigarradas y diminutas flores rojas...

En otro lugar un dosel de troncos de bambúes cierra un tramo del camino creciendo esbeltos y rectilíneos hacia el cielo. El suelo se tapiza con distintos tipos de bulbos donde me sorprenden los olorosos nardos que aún en mi infancia crecían en el jardín de Corvo...
En la sección etnobotánica, salvias, rosmarinos y tomillos olorosos te atraen al igual que los tajinastes azules de Madeira atraen a decenas de abejas que liban de sus flores en este cálido marzo..
El Templete de Linneo, al final de unas escalinatas bordeadas por cipreses te deja ver a su través el mar azul y verde mediterráneo y entre los acantilados de tonos claros de este rincón de la costa brava, un cormorán vuela cerca de las olas y varias gaviotas descansan entre las rocas..

Un yate se bambolea sobre un mar transparente frente a una cala cercana...
Eric Svensson se curtió en este jardin.. Algunos trabajos reflejan mejor su etapa en este lugar (CAMARASA, 2003; GARCIA GALLO (ED.), 2013, etc.) que tuvo un final un tanto azaroso. La guerra civil y el entorno social no lo supieron entender..
El siguiente salto cualitativo en su vida, tanto profesional como espiritual, lo conforma entre los pináculos y agujas cuasi orgánicas del Macizo de Montserrat.
Un espectáculo de caideros, riscales, fugas y paredes verticales donde se insertan como cuñas verdes muestras de un denso bosque mediterráneo, encinares, pinedas y matorrales esclerófilos orientados a todos los vientos  en este fragmento de sedimentos levantado por la orogenia del subsuelo de la cuenca del Ebro..

Cuando desde la autovía se destaca en el horizonte este macizo, como una masa de blancos y verdes con alturas que llegan a los 1200 msnm, atrae con una fuerza mítica..
A medida que te acercas se te elevan a los cielos las geoformas del macizo, sus piesdemontes boscosos y arbustivos te sobrecogen y hasta te imaginas- salvando las distancias y los orígenes- que te encuentras a los pies del macizo de Tamadaba, un particular montserrat canario con sus pinedas y laderas con palmeras....

Mar y montaña, horizontes azules y verdes, elevación espiritual del alma para alguien que como dijera Guillermo de  Humboldt en su visita a este lugar está en busca de su "montserrat" particular y único, ese lugar intimo y personal donde quieres refugiarte para conseguir tus mas elevadas aspiraciones.
Montserrat esconde un reto para ascetas y hombres solitarios. Tierra de penitentes y ermitaños a la búsqueda de una flor secreta escondida entre aquellos farallones. La mística de Montserrat actual se tiene que buscar lejos del Monasterio ...

Hay que perderse por sus senderos, disfrutar de sus rocas caídas, de sus pequeños y diminutos helechos escondidos entre rocas húmedas , del colorido azul de las globularias y del amarillo intenso de algunas de sus genistáceas que recrean un jardín natural que quizás dio ideas para el diseño del Jardín Canario.
Svensson encontró en esa montaña sacralizada por los monjes benedictinos a su otro yo, Sventenius, un hombre surgido de otro hombre, que fue el que después llegó a Canarias.

Más info:

GARCIA GALLO, ED., 2013. El siglo de Sventenius: homenaje en el centenario de su nacimiento (1910-2010).
LÓPEZ RAMIREZ & NAVARRO VALDIVIESO, 2010. Eric Ragnor Sventenius, fundador del Jardín Canario.
CAMARASA, 2010. SVENTENIUS EN CATALUÑA 1934-1943

domingo, 1 de junio de 2014

174. ¡¡Control: Maniobra Loco Iván.¡¡ Finca de Bachicao: Drago trasplantado y muerto.

Porque a veces hay que dar la vuelta sobre los pasos recorridos para ver sus efectos.
Algunos la conocen como la maniobra 'locoIván' y se cita en la magnífica película 'A la caza del Octubre Rojo', protagonizada por Sean Connery. 
Este drago abandonado a su suerte que ayer les mostré  y este otro en la misma zona  que se vió inmerso en una vorágine administrativa sufren al final la misma suerte.
                                                                            
Este drago trasplantado es otro síntoma más de que algo funciona mal en nuestro sistema de prevención ambiental. Se cruzó en el camino del Tramo IV de la Circunvalación. Fue objeto de estudio de la viabilidad de su trasplante. Se realizó el trasplante. 
Y ahí queda eso.


¿Para qué demonios hemos complicado tanto nuestros procedimientos ambientales? Informe de Patrimonio. Informe de Biodiversidad. Plan De Vigilancia. Declaración de Impacto. Apéndice de condicionantes…COTMAC 2003/ COTMAC 2004/ COTMAC 2007…..

¿Para esto? ¿Y ahora a quién le reclamamos?  ¿A quién hay que denunciar? ¿Quién se hace responsable?

Nuestros procedimientos administrativos para la protección de la natura albergan algunos efectos perversos que entre todos deberíamos ya revisar.Todos nos ajustamos a nuestro “ámbito de responsabilidad”: yo, espacios naturales, yo impacto, yo biodiversidad, yo patrimonio histórico….¿De qué organismo, de que administración, de que empresa es la culpa de que un trasplante haya devenido en inviable cuando esa opción no era asumible?

Esos dragos moribundos y muertos que parecen enquistarse en el paisaje insular no debieran anestesiarnos de nuestra responsabilidad social y ambiental.

Para nuestra sociedad, el valor de la naturaleza no puede quedar solo  en papel de Boletín Oficial.

¿Infraestructura natural?   No da igual viva que  muerta.

MAS INFO:
Topónimo Vachicao

sábado, 26 de abril de 2014

173. La Laguna, un alfilerillo y el espíritu universitario.

Fue un momento mágico. Una ventana abierta a través del tiempo que me  devolvió a la cándida adolescencia. También un ejemplo de la verdadera docencia. Y del entorno en que ésta se presenta. La sabiduría de un maestro y la humildad de un alumno.
 http://www.floradecanarias.com/erodium_chium.html
Dio pie a todo esto un viaje a La Laguna, ese lugar sagrado insular donde el paisaje, las calles, las esquinas, las plazas, los árboles, los antiguos profesores y compañeros, los amigos,  guardan secretamente tus paseos y tus años de adolescencia.
Fue un fugaz paseo, un viaje de ida y vuelta como un silbido, una corta caminata a través de La Plaza del Cristo, a la sombra de San Roque, donde todo me pareció  tan familiar como si no hubiese pasado el tiempo.

Llegábamos a la Facultad de Farmacia después de un acto académico un ya maduro profesor de Botánica, 64 años él, y en la acera, al lado de un florido campo de abril  lagunero tres estudiantes, alumnas de Segundo de Farmacia, sonrientes  y angelicales, recogían flores para un herbario.
El maestro, con un talante respetuoso y dulce preguntó qué flor era aquella a la joven que de las tres parecía la líder del trío, una delgada e inteligente muchacha, una niña quizá con 18 o 19 años…

- Un alfilerillo, contestó, por estos frutos que parecen alfileres…. 
- Ah sii… Erodium pertenece al género Erodium …

Y eso fue todo, un leve y casual encuentro entre un maestro y tres alumnos. Un gesto de sabiduría contenida y un ansia de conocer repleto de esperanzas…

Me devolvió a mi cándida adolescencia, a aquel periodo que ahora recreo como feliz, donde un simple alfilerillo de un campo de cultivo lagunero, trascendía su alma de planta de orilla de calle y se transfiguraba en un Erodium de academia, en un nombre repleto de ciencia y tradición, de sabiduría,  para transportarnos y ayudar a moldear una obra de futuro, un hombre o mujer del mañana,  a través de un mundo de ciencia y conocimientos escondidos…

Fue un fugaz encuentro…..pero simbolizó de repente todo lo que encarna el espíritu universitario, dos actitudes positivas, la del alumno y el profesor, la del que crece y la del que se hace humilde a pesar de que ya se las sabe todas….
El respeto y dulzura del maestro, la ingenua, relajada y ya responsable inconsciencia del que quiere aprender y adentrarse en un mundo nuevo…
Ayer, en ese fugaz momento de vida universitaria,  en ese espontáneo acto académico universal e intemporal, volví a admirar  a aquel Pedro Luis educador que ha forjado y entregado su vida –a nosotros, alumnos de Botánica de la 9ª Promoción, nos  dió clase a sus 32 años- para inmortalizarse en esos encuentros…

Norte de Gran Canaria; en el centro el Bco. de La Virgen. 
A la derecha Fontanales  y a la izquierda  Valleseco y Lanzarote.

domingo, 13 de abril de 2014

172.Cabo Verde, da árvore da vida â árbore das palavras.

Ahí estamos.
Bajo la protección de una milenaria Figueira-Brava, sorprendente ejemplo del poder de la vida sobre las secas, sobre el Sahel
Saboreando el placer de nuevos y recónditos paisajes de arenas, con dunas con el rostro al vento caboverdiano, al vento  Leste, frente a  un horizonte de mar limpio, de mar espumoso sobresaltado por la súbita salida desde el oceáno, como si de dos frágiles y ligeras pelotas de goma se tratasen  de un par de yubartas, enormes y esplendorosas ballenas que parecían tener alas por aletas,  jugando en el horizonte, golpeando la mar para escucharse a sí mismas y dejar su eco en las profundidades…
                Rincones litorales que parecen pequeños trozos de paraísos guardados para que las tortugas desoven en su oscuridad, las conchas, algas calcáreas y los conos multicolores juegen en sus orillas, donde arenas actuales y  calcarenitas fósiles, amarillas y negras, se mezclan y dan lugar a algunos cuadros de la naturaleza, al ejemplo de minúsculas catedrales,  que  inspirarían al mismo Gaudí..
Y ahí, en esos cantiles litorales, derribados y caóticos, enfrentados a las temibles ondulaciones de este mar cuasi tropical, se te presentan petrificados, miles de raíces y troncos mineralizados que parecen semejar a microbosques  marinos, salidos a la superficie, algunos de ellos revueltos y caóticos, como levantados y arrastrados del fondo del mar por una tsunami poderosa que los colocó en esta orilla…
 Y te salen al paso águilas pescadoras y cernícalos que aún crían en esos parajes solitarios donde solo llegan las cabras y algún que otro pescador y que defienden sus ocultos nidos en los veriles revoloteando y piando a tu alrededor con la bravura del que defiende su ecosistema del intruso, del que aún tiene el poder del lugar……..

Y una pareja de chorlitejos chicos, padre y madre, realizan un estresante display de distracción a tus pies, dejándose coger, disimulando heridas insoportables y revuelos imposibles para alejarte de su tesoro de nido… pero tú que ya eres viejo sabedor, te das la vuelta buscando esos  huevos entre los matorrales …y te ofrecen su regalo, un polluelo recién nacido, aún con la cáscara a sus espaldas, bienvenido a otra tierra que se llena cada vez más de turistas inconscientes de por donde pisan….
                         

Aunque por poco tiempo, ahí estuvimos, deleitándonos en esos parajes, recreando historias de otros exploradores, recorriendo los sueños y paisajes rotos por el turismo, colectando ejemplares de vidas insulares de flora y fauna de este rincón saheliano de la  variopinta Macaronesia, bajo el manto protector de esa figueira brava, que seguirá allí al igual que el resto de estos paisajes cuando nosotros nos hayamos ido……
               
Más info:
CABO VERDE, DA ÁRVORE DA VIDA À ÁRVORE DAS PALAVRAS.


sábado, 16 de marzo de 2013

171. En busca de Laurisilva en Cataluña.


(Vitrinas del Museo Geológico del Seminario Conciliar de Barcelona)
Porque estuvieron.
Primero vimos sus muestras fosilizadas, celosamente guardadas en las vitrinas del Museo Geológico del Seminario Conciliar de Barcelona, amablemente mostradas por el Padre SebastiánCalzada, actual Director, y sus compañeros y que merece más de una visita para conocer todos sus tesoros.

Fueron hojas de Laurus, Persea, Myrica, Ilex…, plasmadas en margas y areniscas pliocénicas recolectadas en numerosos yacimientos paleontológicos, muchos de ellos cercanos a la actual Barcelona.
(Vitrinas del Museo Geológico del Seminario Conciliar de Barcelona)

Y después en la recolecta bibliográfica se muestran en estos sugerentes textos de otro director del Museo, el Padre Almera  en 1894. Que, además se permite una ilustración alegórica de aquel vergel vegetal, ubicado aquí en los bordes marítimos y fluviales del entorno del antiguo Llobregat, desde las faldas de la actual Collserolla.

Contribuía á dar variedad al pliocénico panorama de esta costa, tan caprichosamente festoneada, por una parte la isla miocénica de Montjuich, que cual arrogante atalaya se alzaba en medio del mar á unos 2 kilómetros hacia el SE. de la costa, y por otra la exuberante y tropical vegetación forestal, que vestía de verde continuamente la cumbre y vertientes así de la isla como de los montes circunvecinos.
 Todo esto comunicaba a la comarca, por lo que mira á la topografía una configuración parecida á la que presenta la de Cette (Francia) actualmente, y por lo que respecta á la vegetación, una fisonomía análoga, como diremos, á la que ofrecen en la actualidad las islas Canarias, Madera y Azores, acusando lo mismo que la fauna un clima más benigno que el actual y tan favorable al desenvolvimiento de la vida, como lo es el de aquellas floridas islas en medio del Atlántico esparcidas.
“No se veía, como en la actualidad, en primera línea el desgreñado Pino silvestre con su cortejo de .arbustos y coscojas propios de terrenos secos y de climas menos suaves, sino el esbelto Plátano, el risueño Aliso, el frondoso Arce, el inquieto y plateado Álamo, el verde Laurel con sus afines, y otros y otros que con su frondosidad, y gracias á la poca desigualdad del clima en las estaciones, hacían de estos contornos una morada gratísima á la vida animal en todas las épocas del año, comparable sólo con la que se disfruta actualmente en las islas Canarias y Madera, ó en las regiones de Oriente.

(Jaime Almera, 1894. Pliocénico del llano de Barcelona, pg. 309- 310)”

Ahora nos queda -a lo mejor con la ayuda  de mis nuevos Amics del Museu-  ir als  camps catalá a buscarla….


Más info:

















domingo, 17 de febrero de 2013

170. Vueltas por Veneguera.


A la busca de un jaramago del sur, llevamos ya varias vueltas por la cuenca alta de Veneguera, un topónimo que algunos quieren asimilar a “laguna”, lo que obliga a cambiar el chip geomorfológico de este valle insular.
Mientras tanto, esquinas residuales de materiales tipo brecha Roque Nublo, materiales deshilachados y desprendibles, se enfrentan a un dique transversal del que surgen oquedades que atraen al explorador  como miel a las moscas.
En el paseo tropezamos con romero marino blanco (Campylanthus salsoloides  var. leucantha), una curiosidad albina por estas tierras del suroeste. Convive con sus colegas de tonos rosados en medio de un matorral de aulagas, tajinastes y balos .

La primera vez no llegamos al caidero con agua  y nos conformamos con atravesar una concentración –no enjambre según los técnicos- de abejas solitarias  que rastreaban y volaban entre cebollinos a la sombra del dique. Mientras, nosotros huíamos de allí, con nuestra inyección de Urbason en mano por si picaban a un alérgico del par algo hipocondriaco.

Consultados nuestros augures entomológicos, nos cuentan una interesante historia natural de machos de Euceragracilipes, invitando a las hembras a salir de sus guaridas y participar en una orgia al atardecer sin ningún interés en picar a nadie.

"Ahora, por lo que me cuentas, comienzan primero a emerger los machos que hacen sobre todo vuelos rasantes alrededor de la zona de los nidos (a veces muy populosos) y como sabes los machos no pican. Tienen unas antenas llamativamente largas, los anglosajones los llaman “long horn bees” (no son cuernos pero se quedó así el nombre q me parece bonito). En español no conozco si hay nombre vulgar. Abejas cornilargas?. Después comienzan a emerger las hembras, y ya te podrás imaginar lo que pasa. Conclusión quedan todas con sus espermotecas bien llenitas de unos cuantos machos bien dotados." (email  @ Paco La Roche)


Los palmerales juveniles que se recuperan en los barranquillos escondían un exótico falso pimentero del que yales conté algo.

viernes, 11 de enero de 2013

169. Palmera de Senegal. Phoenix reclinata Jacq.


Synonims: Phoenix senegalensis Van Houtte ex Salomon
Tras los dátiles urbanos de Las Palmas de Gran Canaria  encuentro estos otros – cuasi con forma de micro-supositorios como define Manolo Naranjo- que, al pie de una delgada y estilizada palma, caen a la calle frente al Hotel  Parque.
Dudas, pesquisas y colaboraciones espontáneas de variosfoenicólogos – profesionales y amateurs como yo- me llevan sobre la pista de Phoenix reclinata  Jacq., la palma de Senegal, aunque en realidad su distribución sea extensiva a gran parte de África.


viernes, 28 de diciembre de 2012

168. Las palmas del Paseo de Chil: una bandeja de datiles.

En el paseo matutino por mi ciudad, hoy me entretengo en recoger una muestra de datil de cada una de las hembritas de palmera que vegetan a lo largo del Paseo de Chil, bulevar arbolado de mi ciudad que discurre a lo largo de casi 4 Km. desde Camino Nuevo a la Plaza de la Victoria.

Este paseo, antiguo “Camino de los Andenes”, proyecto del alcalde Mesa y López es hoy un palmar urbano – casi 400 ejemplares- producto de muchos esfuerzos de plantación desde los años 30 del siglo XX, hoy amenazados por plagas y enfermedades actuales entre las que me sale de entre los datiles este diminuto curculionido Diocalandra frumenti, especialmente dañino para ellas.
Comparto esta distracción con otros paseantes entre los que conozco a Armando Sosa, guía-interprete que también observa árboles, recoge datiles y cuida palmeras canarias en su casa de Ciudad Alta. Me alegra conversar sobre árboles, jardineros y gestores de nuestra ciudad verde con otro conciudadano preocupado por estas “cosas” vivientes.

Conoce otras datileras frondosas, aprovecha sus frutos y me aporta datos que no conocía sobre su maduración.

Al final de la excursión – después de otro encuentro amistoso en la Avenida Marítima- queda esta bandeja heterodoxa de datiles de morfologías, colores y sabores distintos.

domingo, 16 de diciembre de 2012

167. ¡¡Dos temas nuevos¡¡: Dátiles sin hueso…¿ Partenocarpia o metaxenia?.


Me fascinan las leyendas asociadas a la naturaleza. Una muy simpática es la que cuenta Leoncio Rodríguezreferente a la palma de los dátiles sin hueso que, para que el bueno de Diego de Alcalá no se volviese a partir un diente cuando comía su ración de dátiles allá en Betancuria, Dios hizo crecer en ese valle majorero.
Pero también aquí, en el Paseo de Chil donde el viejo doctor las observa desde su pedestal, hay palmas que dan dátiles sin hueso.
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