Como muestra un botón dice el refrán.
Pues igual.
Aquí tenemos una muestra de lo que oferta la cuenca de Tejeda en un día de excursión con nubes amenazantes.
Recorremos la base de la Mesa del Junquillo.
Y allí sigue aferrado al risco, ese drago-escoba del que hablamos en otro post.
Es bueno reseñar los que escapan a los desprendimientos después de tantos años.