jueves, 22 de junio de 2023
201. Veneguera: un mal sueño
sábado, 12 de noviembre de 2022
200. En recuerdo de Isabel Nuñez, Dríade del azufaifo/gingoler del Carrer Arimón...
Buscamos el carrer Arimón, tras la historia de un árbol que en un principio creía talado por la especulación. Mientras nos acercábamos a él de la mano de sus referencias cartográficas, llegamos a la calle Hezergovina, subimos al parque Monterols, allí probamos los dulces y rojos frutos de un madroño, en un parque diseño de Rubió i Tuduri continuado por Luis Ruidor, heredero de la teoría de sus jardines mediterráneos y latinos.
La encontramos y subimos por ella. En un cruce de calles con dos buenas terrazas en los chaflanes (La Royale y el Guayoyo) creí adivinar la esquina donde vivió el azufaifo. Pero continuamos subiendo.
Y ¡¡allí estaba¡¡
Ufff.

domingo, 21 de marzo de 2021
199. 21 de marzo, Día Internacional de Los Bosques. Barcelona, un bosque
Sales a descubrir porque sabes que siempre te ofrecerá algo nuevo. Barcelona es como un bosque donde se esconden cientos de novedades arbóreas cada vez que lo recorres. Este llano pendiente ( la plana barcelonina que le llaman) que se estira entre dos torrentes (El Besós al Norte y El Llobregat al Sur) y 6 montañetas (o turósdel Serrat de La Rovira) enmarcadas por la Sierra de Collserolla siempre te aporta nuevas perspectivas.
Encuentras jardines burgueses escondidos en rieras abandonadas. Huertos familiares en relictos de barriadas donde florece un hermoso limonero (o quizás lima o cidra), árboles centenarios en antiguas masías hoy reconvertidas en escuelas o institutos ( la mayoría de las veces privados y religiosos), algunos vallados, otras accesibles, otras ya institucionales.
Allí puede sorprenderte por primera vez un manzano de flor (Malus floribunda) escondido entre otros árboles más comunes del Jardín de La Florida como aligustres y cipreses, florecido, dando una pincelada rosa a un jardín que al principio te parecía monótono.
Un espectacular ejemplar de Magnolia caducifolia ( Magnolia x soulangeana) rompe en flores ante tí, - eso sí, después de la tercera visita- en el Passatge del Mulet, brindándote un espectáculo de color digno de un bosque o jardín japonés.
Un cedro del Himalaya (Cedrus deodora) te observa, imponente y majestuoso desde el otro lado de una maravillosa verja de Torre Castanyer adornada con figuras de águilas, escudos y otras pequeñas estatuas cuyas alegorías o simbolismo aún desconoces....
Aún puedes disfrutar de verdaderas joyas de aquella arquitectura de relumbrón, de vistas al exterior, con ventanas puertas, dinteles, cenefas, adornados con miles de trozos de coloridas cerámicas, en una armonía que rememora el placer de sus autores y sus dueños al ejecutarlas.
Burguesías adineradas que, detrás del concepto de la ciudad-jardín del XIX, se mudaron a lo alto de las lomas de la ciudad como El Tibidabo o El Carmel o El Punxet, para dejarse mirar, destacarse, demostrar su dominio sobre el llano y a la par higienizarse y alejarse de la barriada industrial.
Aún quedan por estos altos, lugares semisalvajes, de vegetación mediterránea, entre pinedas, zarzas, brezos, laureles, zarzaparrillas, jaras, entre los cuales se mueven las tudós (Columba palumbus) esas voluminosas palomas del bosque, tan distintas a las domésticas.
Y, por encima de todo esto, cerniéndose sobre si mismo, un cernícalo centinela que escudriña su territorio teniendo como telón de fondo y escenario el amplio mundo urbano del llano, ese mundo que te ofrece toda una perspectiva de siglos de civilizaciones, desde la ibera a la romana y la actual, concentrada en un urbanismo compacto y extenso, donde aún el siglo XVIII se mantiene en muchas de sus esquinas.
Lo dicho. Barcelona guarda aún el misterio del bosque desconocido.
Transitar por ella cada día, cambiando el rumbo, dejándose llevar por los semáforos en verde es sinónimo de aventura.
Siempre tendrá algo que ofrecerte.
Más info:
domingo, 16 de agosto de 2020
198. Los árboles que no vemos.
La capacidad del planeamiento en Canarias para ocultar los árboles empieza a ser catastrófica en estos tiempos de cambio climático y transición ecológica. El ejemplo más reciente lo tenemos en la tala de una palmera histórica y centenaria incluida en el Catálogo de Árboles Monumentales del Cabildo de Tenerife (aprobado definitivamente en el año 2000) y ubicada en el corazón del casco histórico de La Orotava.
Ejemplar de palmera centenaria talada junto al ex-convento de Santo Domingo en el casco histórico de La Orotava .(Fuente : Google Earth)
Este ejemplar de 23 mts de altura cuya copa pugnaba con la cúpula de la torre del cercano ex-convento de Santo Domingo, se volvió peligrosa para la ciudadanía -a pesar de los cientos de años resistiendo temporales-, supuestamente, tan pronto pasó el solar en que crecía a propiedad de una constructora e inmobiliaria, miembro de un holding empresarial muy arraigado en el sur de Tenerife.
Un argumento de peso para su tala fue el riesgo de caida para la seguridad de las personas y viandantes del callejón de Santo Domingo o sobre el edificio histórico colindante, pero nos asiste la duda de que la otra razón de peso (especulativa y económica ésta) podría ser el estorbo que implicaba el situarse en un solar categorizado en el Plan Especial de Protección del Casco Histórico (PEPCH) de La Orotava (aprobado definitivamente en el año 2009) como "Espacio Libre de Santo Domingo" y destinado a convertirse en una plaza con aparcamiento subterráneo en dos plantas para 82 plazas de vehículos, dato este último que curiosamente no figura en el informe municipal que facilitaba su tala.
En todo el archipiélago, esta combinación de Espacio Libre más Aparcamientos ha significado el trasplante, cuando no la tala directa o su caída y muerte, de múltiples ejemplares arbóreos. Recuérdese el reciente caso de las cinco y últimas palmeras canarias de la Vega de San José en LPGC, o el caso de los Laureles de Indias y otros Ficus de la plaza de Tejeda o el lamentable caso del Pino de la Plaza de San Mateo. Eso entre los que ya sucedieron. Y entre las que aún caerán bajo esta combinación arborícida, un ejemplo es el previsto en el barrio histórico de San Roque en LPGC entre la calle Farnesio y Fama, por parte del PGO (art.4.1.1. pág.58). Allí perviven 2 eucaliptos y un laurel de Indias provenientes de la celebración de una Fiesta del Árbol en 1913 propiciada por la Sociedad Fraternidad y el ayuntamiento que presidia López Botas, empeñado en repoblar los Riscos de la ciudad.
Parcela en el barrio histórico de San Roque con tres grandes ejemplares arbóreos y donde el Ayto de Las Palmas prevé un aparcamiento.(Fuente: Idecanarias)
En todos estos casos, los planes de ordenación de estos municipios -ya sean planes generales o planes especiales- invisibilizan estos elementos patrimoniales (ni aparecen en los planos ni se recogen en los textos) dejando así ciegos para decidir a los distintos organismos técnicos y ciudadanía que informan y presentan alegaciones a estas dotaciones. En el caso de La Orotava, el PEPCH no incorporó tan siquiera los árboles del Catálogo Monumental, elaborado 9 años antes que éste -al menos cinco ejemplares entre dragos y palmeras centenarias- y que remitía las medidas de protección al ámbito municipal.
Palmera en el patio central de la Casa del Arcediano en Barcelona con riostras cableadas.
Si así hubiese sido, los riesgos para las personas por una posible caida podrían haberse evitado incorporando medidas como arcos metálicos de protección o riostras cableadas a puntos cercanos. Estas medidas preventivas permiten p. ej. visitar el patio de la Catedral de Barcelona o el de la Casa del Arcediano en el cercano carrer de Santa Lucia bajo palmeras centenarias que siempre podrán significar un peligro potencial para los visitantes. Allí predomina el valor de esta infraestructura natural como referente paisajistico del cielo de la ciudad, entre otros, uno de los objetivos de lo planes especiales de protección del patrimonio histórico de un casco urbano.
Para más abundancia, aunque en la anterior ley 4/1999 de Patrimonio Histórico no se recogía expresamente la necesidad de catalogar los elementos vegetales de los cascos históricos, la reciente ley 11/2019 de Patrimonio Cultural de Canarias lo incorpora expresamente en su art 38.2. y en sus disposición transitoria sexta obliga a todos los planes especiales aprobados con anterioridad a esta ley a adaptarse a la misma. Si el PEPCH de La Orotava se hubiese adaptado quizás no hubiese sido necesario talar un ejemplar tan señero del cielo de La Orotava, esa maravilla de paisaje híbrido entre lo natural y lo construido tan elogiado desde la época de Alejandro Humboldt.
Otro elemento de decisión discrecional de estos espacios libres vs aparcamientos es como puede calificarse en esta categoría un solar donde existen valores patrimoniales siendo conscientes del escollo que significaran para la ejecución de las obras previstas. En la sentencia del Tribunal Supremo 1022/2016 sobre espacios libres y aparcamientos se recuerda al planificador que éstos deberán estar exentos de valores patrimoniales al convertir su subsuelo en edificable impidiendo así el desarrollo vegetal.
En acertada frase de mi amigo escritor y poeta Juan Carlos de Sancho, “todo árbol es, ante todo, el impulso de la tierra por alcanzar el cielo “ y, en los casos de estos ejemplares centenarios, ¡¡vaya si lo han conseguido.¡¡ Es por eso que el planeamiento y sus redactores y ejecutores debieran dar una oportunidad a estos ejemplares de seguir perpetuándose.
En tiempos de Transición Ecológica y Cambio Climático tendríamos que dejarles seguir respirando.
Más info: Publicación artículo La Provincia:
jueves, 25 de junio de 2020
197. Los otros palmitos de Oramas
Fig. 1.- La palmita de Don Miguel , ubicada dentro de la residencia del mismo, al lado del actual cementerio de Tafira – cuya obra es posterior a la pintura, en el año 1939- aún sigue allí.
Fig. 3.- Ubicado según el título del cuadro en Los Hoyos, ha sido un verdadero enigma localizarlo. A pesar de revisitar Los Hoyos desde todos sus puntos cardinales, al final fue necesario reexplorar todos los escenarios vitales de Oramas. Y la búsqueda nos llevó a La Vuelta del Pino, en Santa Brígida, frente a la Quinta de Reposo.
sábado, 20 de junio de 2020
196. Geografía de Europa. Zapraszamy/Bienvenido a Lodz.
Ahora convivo con abedules y caducifolios, con grajas, grajillas y urracas, con tipos humanos centroeuropeos que cuando te los cruzas por la calle rehuyen la mirada si no te conocen.
He vivido con ilusión de niño la primera nevada de mi vida, he restregado un montón de esa nieve blanca y fria que se disuelve en nada, he observado esos millones de diminutos puntos de algodón cayendo silenciosos y cubriendo árboles, coches, avenidas, gentes...
¿Pero, que se me ha perdido a mí, un africano , por encima del paralelo 60? Mis filias biogeográficas no pasaban de la marítima Macaronesia o del misterioso y atractivo Sahel...
Pero he cruzado el Mediterráneo frente a la Costa Azul, disfrutado de morfología y montañas y ríos urbanizados en sus bordes, me han zarandeado turbulencias borrascosas alpinas y he disfrutado de amplias llanuras centroeuropeas repletas de lagos y bosques cruzados por múltiples carreteras.
Esta ciudad donde ahora estoy ofrece contrastes en todo.
Edificios grises, tristes, abandonados y por frente modernas moles de oficinas con luces de neón anuncios y servicios ultramodernos, tranvías recién colocados, galerías de comercio y alimentación, centros médicos, áreas de ocio...
Me muevo en un idioma que no entiendo. Y nos salva ese esperanto común que es el inglés. Pero es un idioma dulce que hablan gente amable y cercana, donde la belleza y elegancia de las mujeres contrasta con las rudas facciones masculinas.
En medio de todo un gélido invierno que obliga a rellenarse de abrigo, bufanda, guantes, gorros que, esta gente acostumbrada lo manejan con habilidad. Y a nosotros nos incomodan, nos asfixian y hacen perder la paciencia.
195. Enero 2020: Camino a Wroclaw, Polonia
El tren avanza entre pueblos bajos. Alguna ciudad. Invierno. País gris. Kolumna, un pueblo. Un faisán?
Subida a torre de iglesia. Casi no llegó. 74 pasos + 256 en escalera de caracol. Decenas de duendes repartidos
por la ciudad. Plátanos del Líbano inmensos. Hojas más pequeñas que los que conozco.
Dragos en el jardín viejo de la ciudad?. Librerias anticuarios preciosas.
Arquitectura postmoderna.
Brutal Sky Resort, un edificio de 252 mt en medio de la ciudad, el más grande de Europa con residencias y oficinas.
Eso si es un edificio singular.
Por el lado del Oder una térmica produce 852 mW dando electricidad y humos contaminantes a la vieja y nueva Wrocław.
Increible este desfase polaco en un entorno ambiental europeo. Europa de dos velocidades.
¿Cómo se permite este dislate? ¿Y la salud ciudadana.? Hacia años que no sentía esta asfixia por momentos. ¿Cómo pudo ser ciudad de la cultura en 2016?
La modernización de la movilidad contrasta con el modo de suministro de energía. Tranvías ágiles y de diseño se mueven entre un aire viciado.
De todos modos los gorriones se mueven por esta ciudad repleta de parques.
Habrá que revisar el tema.
martes, 16 de julio de 2019
194. Palmeras centenarias. Trivializando el arboricidio
La ciudad viene de lejos. Se clona a si misma como un híbrido mutante que pierde partes y regenera otras.

Exsuda y tose.
Carraspea y escarra desde la madrugada en sus esquinas.
Cabemos todos. Unos con el poder de cambiarla. Otros con tan solo el deseo. Múltiples voces que se ahogan entre ellas. Como facetas de un cristal que se deslumbran.
Noticias que se difunden y otras que resuenan en habitaciones cerradas.
Todos bajo el mismo palio. Los soberbios y los humildes. Los narcisistas y los olvidados de si mismos. Una historia que culebrea y asciende y desciende por el tobogán del tiempo. Ajena a todas las voluntades y a la vez múltiplo común divisor de todas ellas.
Se resquebrajan espacios y se reconstruyen otros. Caen palmeras centenarias y nacen bisoños laureles indianos entre los adoquines.







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